El jugador número 12 no es la hinchada, son los datos.
Era 2015. Cancha central de Wimbledon, el templo mundial del tenis. Por segunda ronda se enfrentaban el omnipotente Rafael Nadal y el desconocido Dustin Brown, un jugador fuera de los 100 mejores del mundo, de 30 años y con una carrera sin grandes triunfos.
